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miércoles, 22 de julio de 2015

Mi mar violento

Era la fuerza natural frente a mí, conmigo y en mí contra, así, cara a cara, imponiendo su realidad. Lo que es, sin mayores adjetivos, no es maldad sino fuerza; en su esplendor, suelta, sin límites como si quisiera que yo también quitara mis barreras.

No sé qué pasó, pero en el miedo colectivo, yo lo que sentía era su fuerza. La vida, mi vida en medio de esa violencia. No era violenta, yo sabía que no me haría daño, que solo se mostraba como era, como si quisiera despertar mi –fuer- za.

Noté mi adrenalina, mi seguridad, mi felicidad y por supuesto mi naturaleza. Dos fuerzas así, después de días de no estar, de mi ausencia…fue como si me despertara, como si me invitara a resurgir, así, entre esa “violenta” guerra de ser, de no callar las diferencias.


No lo entendí, lo viví, amé el momento y no entendí qué era, pero mi cabeza sintió el choque eléctrico que me recorría, que me inyectaba la vida. Quizás por eso no tenía miedo, quizás sabía que la calma solo llega estando muerta.

Fue como volver al mundo, darme cuenta que aún había vida, había fuerza, tenía que mostrarme así, con mi “violencia” que no es más que estar ahí, ser auténtica sin miedo al miedo, sin elegir el mundo seguro de playas hermosas pero “muertas”.


La vida está en el mar abierto, en el violento choque de dos naturalezas…pero no lo entendí. La violencia subió solo para intentar despertar la que era,  mostré mi sal y mis mares en lágrimas, en debilidad aprendida, reprimiendo mi real naturaleza ¿y mi fuerza?

Por algo desde el primer encuentro nos reconocimos, no tenía miedo, era feliz de saberme ahí, tan viva, tan violenta, tan natural y al llegar a puerto otra vez… la calma, la artificial manera de andar, de aceptar ser quien no era, insistí en la calma cuando lo que amábamos era la fuerza.


Me equivoqué, me enredé en los guiones, temí monstruos de cuentos y olvidé que siempre he amado esa violencia. Violencia de vida, que arrebata, que empuja, que despierta pero no lastima, salvo cuando insistimos en no despertar, no estar y no ver cara a cara nuestra naturaleza.

Me equivoqué y desperté en medio de ese mar abierto, desperté pero no me di cuenta. Si tan solo en ese momento hubiera entendido, si al bajar de esa lancha no hubiera dejado la vida… la historia sería distinta, sería tan fuerte, tan natural, tan irreal, tan violentamente nuestra.


Pero…me equivoqué.

La violencia y su fuerza están conmigo, aún en guerra. Aún parece que sus olas siguen muy altas y golpean el alma como si fueran a reventar por dentro.

Un mar violento, con su fuerza natural, de colores definidos, que aún en medio de su lucha, parecía abrazarme, como si toda su guerra fuera por no tocarme, por no enfrentar mi delicada fuerza… No me di cuenta, Mi mar violento.






jueves, 12 de marzo de 2015

Del camino…

Estoy en medio de dos mundos totalmente opuestos, en la batalla constante por fundirse sin erradicar las diferencias. Es una batalla, lo repito, no guerra, en la guerra siempre hay un vencido y vencedor, la complejidad de este asunto está en que no me interesa saberme vencedora ni ver a otro mundo vencido.

Siempre, no, tal vez no siempre. Ahora considero que las batallas se conquistan en conjunto y la guerras se pierden por ambas partes, en solitario.

De guerras ganadas puedo hablar sin titubeos, el mundo siempre te aplaude…EL TRIUNFO lo llaman. Solo que no te hablan del silencio, de la soledad y lo que sucede cuando el aplauso termina, cuando el orgullo no es suficiente y la realidad te muestra con cara serena…el recuento de los daños.

No hay nada ganado, estas solo y hay más heridos. Algunos preguntan ¿no te da miedo? Ja, miedo, miedo mis guerras ganadas, mi tiempo perdido.

El engañoso mundo de la razón ganando la guerra al corazón… el corazón conquista, no pelea.

Por eso mi insistencia en caminar contra corriente, en respirar profundo el viento que inunda los pulmones cuando se llega a la cima, cuando se conquista una batalla y mi repentino y rotundo NO cuando de guerras me hablan, con promesas de triunfos que no me saben a nada, o  quizás sí, pero es amargo, cala.

Todo tiene su momento, hay que ganar guerras para desear conquistar batallas, para que no nos deslumbre el oropel que nos ofrecen por oro, para que el tesoro deseado se reconozca en lo profundo más que en lo aparente inalcanzable.

Las conquistas no tienen fin, implica un camino de todos los días, no hay descansos o vacaciones merecidas, hay solo convicciones, deseos profundos de no querer parar. 

La conquista es el viaje, las guerras solo pueden ver el destino.

El destino, de repente me inquieta el destino, me hace apresurar el paso, también lo olvido.

A veces me lo recuerda la falta de aire, otras veces la tempestad de vitalidad que me hace saborear el camino…así se vive entre mundos, aprendiendo, conociendo…viviendo.


Y si los mundos se separan, si el camino se torna distinto, de cualquier manera…lo importante es el camino. 

martes, 2 de diciembre de 2014

El regreso

Siento una especie de ansiedad, emoción, urgencia, temor… ¡Un ya por favor!

¡Ansiedad! es como siempre el presagio de algo importante, bueno o malo, pero importante y hace mi estómago revolotear en mariposas, sentir sin tener palabras. Experienciar corporalmente.

Emoción.  ¡Emociones! son todas juntas a veces y otras se van de una en una, según el momento y mi tiempo para pensarles. 

Urgencia. ¡Pues cómo no! ¿Es todo el tiempo esperado? o ¿un repentino arranque que hace parecer todo tan lento? Es URGENCIA, a secas.

Temor… El temor es tan incierto, tan desconocido que intenta matarnos de miedo. Frenarnos, hacernos mirar de lejos ¡lejos! Ya no más por favor, no más lejos, es bastante, es hasta hiriente tantos kilómetros que llaman lejos, que separan caminos o lo intentan por lo menos.

La ansiedad, emoción, urgencia y temor se guardan en la maleta, todos vamos. El ¡ya por favor! Es lo que quiero.

¡Quiero!


No importa el llanto, el dolor, el desgarrado corazón que no comprenderá que tiene que haber un regreso. El regreso, de él ya hablaremos luego. 

lunes, 20 de octubre de 2014

Pequeñas muertes…

Tanta vida nos agobia, nos aleja del origen, de lo que en verdad deseamos. La vida nos da la prisa, las obligaciones, las máscaras y frustraciones. Pero ahí estamos, seguimos necios…luchando.

Allá, en el fondo del pasillo, en el lado más oscuro al que nunca fuimos; algo me llama y me da miedo.

Te busco entonces. Paralizados, dudamos  el encuentro.

_¿Qué es esto? Parece un tango, violento y desesperado.
_Quizás nos cansemos y agotados vayamos a encontrarnos.


Que el choque nos lleve hasta pequeñas muertes y que esa muerte no tenga más remedio, que despertar a la vida.

...respira.

lunes, 31 de diciembre de 2012

¿Cómo le digo al corazón lo que no siento?

19 de dic.
Siento claramente caer dentro de mi  el calor constante de la bilis, jugos gástricos o lo que sea, eso lo siento. Siento nauseas que mi experiencia me dice que es mi gastritis en grado avanzado, siento mi cerebro trabajar todo el tiempo intentando encontrar respuestas que no existen. Siento sueño porque poco duermo. Siento el dolor interno de mi tuvo torácico. Siento ganas de llorar todo el tiempo y que todo es en mi contra. Siento que la vida de repente se nubla  y me pierdo en la bruma… 

Tengo miedo de lo que no sé cómo termine superando.  Sé que se supera y eso ayuda, pero por ahora tengo dudas, muchas. Tengo urgencia de dar la vuelta a la página y escribir nuevamente otras historias, que igual pueden terminar y doler, pero quiero seguir escribiendo.

Tengo miedo de cansarme, de no querer escribir, de postergar demasiado el tiempo para cambiar de página, tengo miedo de mí, de mi miedo y sus efectos.
Siento esto, sé lo ya escrito, pero desconozco lo que no siento. Ignoro el fondo de mi ardor gastrointestinal, quiero ver el dolor de origen, pero le tengo miedo. Mis intestinos sintiendo, mi corazón pensando y mi cerebro sin saber qué hacer.
¡Ya me había pasado esto! Pero es como si se borrara, como si otra vez no hubiera respuestas y nunca lo hubiera vivido. Quiero verlo, de frente, que duela y me rasgue el alma, no importa, ese es el comienzo. Lo sé, sólo así pasa y vuelve a florecer mi alma. 

Ya quiero que pase, ya quiero ver la nada y maravillarme porque estoy sintiendo, pero aun no es el momento. Es tiempo de soportar lo que falte, de aprender del dolor, de dejar llorar al cerebro.
Si, que llore el pensamiento. Ya le encontraremos misión a los ojos, ya habrá tiempo para que ellos se maravillen de otros paisajes y lloren también, pero de esos modos cuando la emoción es vida, asombro y agradecimiento. 

Ya habrá otras historias, de esas donde el estómago digiere y deja volar mariposas, donde el corazón siente y el cerebro dice “sí” eso es lo que pienso. Ese momento llega, aunque ahorita se vea negro.

Lo mejor de la segunda muerte es que ya sabes que no mueres. Sólo se siente, pero la vida sigue latiendo, oculta al fondo de la confusión de las tripas y el corazón, pero está latiendo.

Disfrutemos este tiempo, este dolor del mundo, el mundo que me ha ofrecido todo y yo soy la que lo pierdo, me pierdo. Que Dios bendiga el dolor que siento, que él lo abrace, sí, solo así lo recuerdo y lo busco, solo así es como vuelvo y siento. 

Este es mi viaje de trenes quizás más austeros, pero tiene tal vez más que mostrarme que a otros pasajeros. 

Solo puedo bendecir esta rabia que siento ¡la siento! no la acepto, no la busco, no la espero, pero la siento. 

Estoy tan enojada que hasta el cuerpo lo rechaza. Quiero vomitar mi enojo y frustración, quiero decirle al mundo que ¡no lo merezco! aunque seguro que lo merezco, solo no me he dado cuenta, solo no he visto lo que tiene que dejar para que después lo aprecie y lo guarde como otra noche oscura que me mostró el sumidero más profundo de mi alma, ese que no está en el norte del país, sino en mis sentimientos ocultos, inexplorados e inexpertos.
No sé cuánto más duela, no sé si continuo con remedios o busco ya doctores que adormezcan el sufrimiento, pero quiero dejarlo arder, sentir por lo menos lo que siento, que no se tape, que no se oculte porque al final de cuentas ¡siento!.
Siento lo perdido, busco lo ganado y espero que todo pase y me haga crecer.  Que me muestre el mundo del dolor que necesito ver para entender al resto, un resto que no tiene lo que yo tengo.

Siento esto, bienvenido, seguiremos buscando qué más siento y a quién compartirlo sin odiar al resto, bien sabes quién es "el resto".
Que la felicidad de otros aliente la búsqueda que tengo, que no se limite ni se frustre, quiero que esta felicidad se extienda, hay suficiente, sólo hay que dejar pasar el miedo.
¡Tengo miedo! ¡Tengo coraje! ¡Tengo dolor! Y sé que muy en el fondo, todo es sentimiento.
Te de tila para mis nervios, omeprazol para este ardor y amigos, amidos para el corazón, no tengo otro remedio.

 P.D. Ud. Disculpe la redacción, a un poeta hay que creerle cuando escriba en prosa y mala dice Becquer, porque es cuando está sintiendo y yo SIENTO.

viernes, 13 de abril de 2012

Él...

Él, el de los paladares exquisitos, el que no debe tomarse ni a prisa porque quema, ni lento porque se enfría… Él, de difícil venta y sofisticado saborear… Él, que alimentó mis versos y fortaleció mis tardes… Él, único pero más cruel vicio…Él, que poco a poco se apodera de mi y controla o detona mis ansiedades… Él, que se mezcla entre mi llanto o arranca carcajadas…Él, que me da templanza en invierno o primavera.

Él, de altura de montaña y una fuerza como mares… Él, que se ha vuelto parte de mis días y pago el precio de tenerle; porque perderle es error y creo es imposible…

Él, que se parece en algo a ti, pero que nunca te iguala ni sustituye… Él y yo, en espera de emprender nuevas noches de sobrevivencia y preguntas… Él, que me destruye de apoco, pero TÚ lo superas en todo, en t o d o.

Él, aunque… desearía hablar de ti.

lunes, 24 de enero de 2011

¡Veinticinco!

Es un buen nombre, me gusta como suena y mejor aún lo que ha representado.

Hace unos meses me preguntaban cuál era la mejor edad de mi vida, pensé un poco y con cierto aire de sorpresa respondí “los 25” y lo reiteré como confirmando mi respuesta “los 25” y sonreí. No era consciente de lo que estaba viviendo, es tan fácil protestar y darnos cuenta que estamos mal, pero curiosamente, los momentos de felicidad los asumimos como normales, rutinarios y sin mayor sorpresa, pasamos por alto la dicha que la vida nos regala.

Estoy por abandonar mis 25 y siento cierta nostalgia. Tan bonitos años, pero lo mejor es saber que están a punto de ser más. Ahora todo suma, no ha habido restas y no me di cuenta.

La niña, esa tierna caprichosa que no dejaba en paz mi conciencia, que reclamaba y exigía… de repente fue feliz y no me di cuenta. De repente confió en mí, en esta que somos y que vio con beneplácito que no la traicionó. Es hermoso sentirse abrazado por la inocencia del ayer que es feliz con el presente, un acuerdo que concluye en la tan anhelada estabilidad.

25 años para llegar aquí. 25 años con vivencias duras y felices que formaron esta que soy. 25 años que son mi historia, la mejor, la que nunca pude haber escrito pero fue y de repente convergen los guiones; el de la niña de ilusiones y ese mi escritor amigo, que suele conocerme más de lo que yo. Es extraño, no te das cuenta pero todo pasa, todo llega a su lugar y sabes que nada es perfecto y que como ayer, otras cosas surgirán, que no va a ser fácil, pero hay la certeza que será y que al final alguien me preguntará ¿cuál fue tu edad preferida? Y contestaré esa, la que tenga, donde esté, esa será. 

Es maravilloso recobrar la fe, soltar el cuerpo, olvidar la hostilidad.

La niña fue a dormir, se cansó de llorar y de jugar, después me miró a los ojos y me dijo en su carita que ya no seriamos dos, que es esta a la que siempre quiso ser y no desea más aferrarse a sus muñecas ni seguridades. Quiere vivir y tener 26, como tanto lo esperó.

Pues bien 26, aquí estoy. Esta es la que soy y quiero ser. La que tiene casi todo lo que siempre esperó y una fe enorme en que el resto ha de llegar en lo que aún no se ha vivido y está por comenzar.

Es curioso, nunca imaginé más allá de mis 24 cuando era pequeña, tal vez sabía que el resto no me correspondía planificar. Me gusta esta libertad y me gusta que a mi cuerpo le duela un poco la edad.

Veintiséis, ya comienzo a acostumbrarme a ustedes, tengo un poco de impaciencia por lo que traigan de más.

Veintiséis… es una buena edad


















miércoles, 20 de enero de 2010

HIPOCONDRIA

No es un virus, pero puede contagiarse.

Después de enfrentar la Cardioesclerosis, hubo que conocer la hipocondría. Suele suceder que esta aparezca tras alguna fuerte enfermedad, dicen los facultativos.

Parece ser que el sorprenderte enfermo por largo tiempo te alerta para no caer de nuevo y todo resulta amenazante.

_Pues bien, estoy lista doctor. No se preocupe en decir lo que sea, finalmente ya lo hemos enfrentado en otras ocasiones _ Le dije muy segura al mirar cierto misterio en su rostro.

_HIPOCONDRÍA _Dijo mientras giraba la pluma que tenía en su mano _Sentir como propio el dolor ajeno, hacer tuyos los padecimientos externos… _Completó cuando vio mi cara de sorpresa y desconocimiento ante su nuevo diagnóstico.

_Esta enfermedad es significativa porque afecta la vida laboral, social u otras áreas importantes de la vida del enfermo. _Continuó en su explicación.

_De ahí que se diera tu cambio de hábitos, tu fragilidad inusual y claro, la búsqueda y deseo constante por sanar. De pronto pareciera que dejas de ser tú, en parte hay razón, pero también es cierto que sólo experimentas otras áreas de tu cuerpo y psique, que habían permanecido dormidas mientras no experimentabas el dolor o simplemente, aún no se desarrollaban.

No debes preocuparte, me atrevería a decir que es ANORMAL no padecerla después de lo vivido.

Sentirás el dolor ajeno, tendrás una vocecita que te instará a sanarlos. Tus viejos hábitos que solían mantenerte alegre, puede ser que en estas circunstancias te molesten o simplemente ya no los necesites y priorices nuevas experiencias.

Puesto que es un padecimiento que afecta a todos los aspectos de la persona; surgirá la necesitad de un conocimiento mayor, nada más sano que conocer nuestro cuerpo y sus reacciones, no hay nada que temer.

A menudo me encuentro con pacientes que presentan culpabilidad al enterarse de afecciones que fueron causadas por su mismo desconocimiento; impotentes de no haber actuado antes, deseosos de demandar al sector salud por no informar a sus agremiados a tiempo… _Lo dijo ya en un tono burlesco. 

 _Es entonces cuando los hago voltear a las paredes del hospital, seguir los medios de comunicación y escuchar con detenimiento las mismas pláticas cotidianas, suelen bajar la cabeza y reconocerse ausentes de su realidad todo el tiempo pasado.

Antes y ahora el mundo es el mismo, pero este es tu momento para que comiences a disfrutarlo _Me miró muy sereno y sonriente.

_Yo escuchaba atenta y dejaba terminar al doctor.

_Es tan normal esto que ahora presentas, que mira, tengo todo mi discurso armado, lo digo con bastante frecuencia, aunque no tanto como yo desearía, aun es importante el número de pacientes con enfermedades crónicas, como tú te encontrabas, menor que los que ya les han superado.

Siéntete afortunada, formas parte del “aun” selecto grupo de supervivientes, el temor de recaer o presentar otros males es bastante normal ¿no crees? _ Me miró fijamente como esperando conocer mis pensamientos, no pude argumentar nada, asentí con la cabeza y permití continuara su discurso. Sonrió con cierto aire de ternura y me dijo:

_ ¡No hay cura! esa es la buena noticia _ Lo dijo tan feliz y emocionado que me costaba entender a qué se refería, seguía atónita.

_Este es tu nuevo modo de vida, si así tú lo permites y no optas por volver a tu antigua enfermedad.

ESTAS VIVA Y TU CORAZÓN ESTÁ LATIENDO, aunque claro, como hemos escuchado de los grandes pensadores y nos lo han repetido todo el tiempo a través del cine  “el corazón y la razón” siempre deben estar en contradicción,  cuando estos se ordenan y cesa su lucha, creemos estar muriendo.

El dolor ajeno será tan tuyo que no te bastará vivir como antes,  demandaras una cura y existirá un impulso en ti que altera tu sistema nervioso y no te dejará estar en aquella antigua pasividad. De repente padecerás todos los males del mundo y ninguno de mis pacientes, hasta ahora, ha aceptado dejar que el mal siga avanzando sin intentar por lo menos detenerle.

Será cansado, te espera una vida de constante lucha. ¿Sabes cuántas enfermedades encontrarás allá fuera? ¿Imaginas lo que será enfrentarte a las incurables? Que en este punto de muchas se habla, pero créeme que en la mayoría; es la falta de coraje para enfrentarles, lo que las hace entrar en esta categoría.

Yo prefiero categorizarlas en las simples, que por lo general están asociadas a lo físico y que basta un oportuno diagnóstico para sanarlas y las complicadas, que…_ sonrío y movió la cabeza como asumiendo algo que prefirió no compartirlo_ Que sólo toman un poco más de tiempo.

No temas al cansancio, encontrarás pronto en el tu deleite, ya verás.

_Se levantó y fue hacia su armario mientras decía _No tiene cura pero siempre habrá algo que pueda ayudarte a superar las crisis _Sacó un paquete que parecía contener bolsitas plásticas y regresó a su lugar_ En estas bolsitas irás almacenando tus lágrimas, tan pronto como reúnas una cantidad considerable deberás traerlas, puedes recogerlas con algodón, tampoco se trata de que inundes el hospital _bromeó un poco con la escena y continuó.

_ Con ellas preparamos el antídoto.

_¿El antídoto? _ Manifesté con cierta sorpresa y duda.

_SI, cada lágrima que tu derramas, se encarga de reconstruir aquellas fibras coronarias que fueron lastimadas durante tu padecimiento, estas son administradas mediante nebulizaciones. El mejor momento de absorción es cuando tu sistema nerviosos se encuentra exaltado, porque tu respiración es más profunda, así que no temas cuando se presente.

Mira _explicó_ si aprendiéramos a aflorar los sentimientos ante los distintos males que padecemos, nuestro propio llanto evitaría las enfermedades, pero como lo habíamos comentado, mantenemos nuestro corazón tan lejos de la razón que esto rara vez sucede. Por eso tenemos que recopilar tus emanaciones oculares y emplearlas en el momento preciso.

La hipocondria terminará con tu muerte, es vedad, pero con el tiempo tu cuerpo logrará compaginar los procesos de razón y corazón, de tal modo que puedas prescindir del medicamento. Aunque en ese entonces, si así lo deseas, podrá tu llanto permanecer en el banco de lágrimas, donde al tiempo que permites reducir el dolor ajeno, encontrarás menos padecimientos externos y por lo tanto, tu hipocondría, aunque en ese momento será fulminante puesto que es progresiva, encontrará menores factores externos por los cuales padecer.

¿Sabes de qué se componen las lágrimas? _ Me preguntó como esperando dar una gran noticia.

 _De agua, supongo _respondí.

_Si, en parte por agua, pero también hay un alto contenido en GLUCOSA. Nunca lo olvides, tus lágrimas son dulces.

_Sonreí sin levantar la mirada _ Dr. No termino de asimilar lo que me dice, pero extrañamente me siento motivada. Es raro doctor, la condición humana es un misterio. ¿Qué pasará en los lugares públicos? ¿Sufriré a gritos los males de cada uno?

_Sonrió de nuevo_ No funciona así, de hecho es precisó la cercanía con los otros para padecerles. El “mal” consiste en tu necesidad de buscarles. Son tu mal y medicina. Curioso ¿no?

Anda, ve a casa. Tienes el mejor dolor del mundo “te duele el mundo” NO TENGAS MIEDO.

_Di las gracias y me levanté aun turbada.

_Ah!_ Dijo antes que cruzara la puerta_ Se me olvidaba, con la presencia de HIPOCONDRÍA, tu expediente vuelve al casillero de DONADORES.

_Sonreí profundamente si entenderlo del todo, rodó la primera para antídoto.

Y aquí estoy, en espera de ver multiplicarse mi padecimiento. De ser invadida. El corazón aún no articula del todo sus movimientos con la razón, pero van logrando un andar acompasado.

HIPOCONDRÍA: Sentir como propio el dolor ajeno, hacer tuyos los padecimientos externos… Mi Doctor la padece de mucho tiempo atrás, lo entendí con el tiempo, y espera ansioso un mundo de hipocondriacos.

La transfusión...

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Descubrir que envejecí…

No lo esperé, siempre lo vi tan a futuro que creí que cuando lo descubriera, sería tras años de intentar negarlo. Pero fue tan sorpresivo que detonó una emoción disfrutable.

Los pliegues al ras de la sonrisa y dos imágenes contrapuestas dieron la explicación a un estado de consciencia nuevo en mí. Saber que el tiempo siempre deja algo, por más que nos empeñemos en no vivirlo; fue contundente, alentador y nostálgico.

Unos cuantos años atrás, con prácticamente las mismas actividades que ahora _sólo distintos lugares y actores_ no tendrían por qué significar nada importante. Pero ver la inocencia de la primer fotografía, la seguridad fundada en la inconsciencia y una sonrisa que creía haber alcanzado la felicidad, trajeron a mí como en flashback lo vivido en este tiempo; cada caída, cada lágrima, cada tropiezo y claro, cada logro al levantarme o secar aquel llanto.

Vi con emoción el nuevo rostro. Menos alegre pero más feliz, menos inocente pero con mucha fe, menos seguridad pero más fuerza, más dureza pero con más paz.

Mi emoción creció, he envejecido!!

Cada tropiezo, cada lágrima, cada ilusión, cada momento, cada tristeza, cada alegría, cada día que viviera en mi reciente pasado; fueron labrando la que ahora vive, siente, piensa y busca, sobre todo eso, busca. Seguir buscando hasta llegar al objetivo, que aunque parece ser el mismo de antes, ha cambiado rotundamente.

Siempre añoré sentirme bien, estar contenta, tener lo que deseaba o se hiciera lo que yo quería. Hoy "sólo" deseo la felicidad, dónde esté. La vida me mostró que no fui acertada en mis convicciones, en mis seguridades y en mis emociones. Ahora que al fin permití a la vida marcar sus líneas, encuentro todo _o casi todo_ lo que en aquel entonces deseaba y no conseguía encontrar.

Vivir, es la labor más complicada, cuando nos empeñamos en ir contracorriente. Cuando giramos y dejamos fluir nuestra naturaleza; el camino se vuelve más largo, mucho más, parece que los atajos no los privilegia en nada, pero este camino se hace tan disfrutable, que no tengo tiempo para pensar en la meta, que sin duda desconozco, pero que por el paisaje me impaciento un poco, pues no puede ser menor a esto que ahora percibo y es tan... revitalizante.

Aquí estamos pues, tu y yo, las dos que fuimos o las dos que somos, sin discutir ni culparnos de nada, sólo aceptando con fuerza la que somos, sin prescindir de ninguna, sólo abrazando el pasado que dio su vida en nombre del presente.

Vivir, sólo vivir… fue lo que hicimos siempre, sólo que antes no me daba cuenta. Creía que todo dependía de mis decisiones, que mis errores eran irreparables y que este presente sería distinto. Había un guión que me empeñé en redactar, sin darme cuenta que las letras de la vida no perduran, que se mueven mientras vivimos o dormimos y que de cualquier forma, no hay manera de detenerlas.

Aunque estos párrafos tengan mi firma al final y al mundo pueda argumentar que estaba todo en mis planes, sé perfectamente que no fue así como lo escribí, que alguien se ocupó de corregirlos, pero que respetó perfectamente la idea, sólo ayudó a hacerla real y más interesante.

No sé si siempre pasará esto, si cuando mis arrugas sean más que dos o cuando mis fuerzas se vean mermadas, podré sentir esta emoción de haber vivido. Quizás sólo sea que envejecer a los 24 sea motivante.

No tengo certezas de nada, pero deseo vivir apegada al guión de mi editor, sé que de ser así, cada década sabrá distinto y será gratificante. Quiero encontrar como hasta ahora, las huellas de mi felicidad en mi piel. Quiero sentir la muerte rodar por mis mejillas para llevarme a encontrar la vida y recordarla con nostalgia, como todo lo que nos resulta valioso.

Quiero poderme ir como hasta ahora, quiero que el día que sea y en el lugar prescrito, pueda abandonar el mundo sin añorar nada, sin que me falten párrafos por vivir, sin haber alterado la obra del autor que sin duda, es perfecta.

Pues ya que soy esta y no la otra, pero no podría serlo sin la que fui, disfruto la felicidad de hoy, para inundar el pasado y ya no duela nada.

No sé cuánto tendré de tiempo para envejecer, mucho o poco, de cualquier forma, pretenderé que esto sea de la mejor manera. Aún hay mucho espacio en mi piel para escribir mi historia. sin duda, mi editor no ha terminado de crearme.

P.D. no me gastaré mis quincenas en cremas que disimulen mis pliegues en el rostro, por el contrario, espero que cada día sean más profundos y me recuerden que sigue habiendo sonrisas.

lunes, 26 de octubre de 2009

La transfusión...

Estaba sola, regresé a mi casa con los análisis en la mano, el resultado era más que desalentador “cardioesclerósis”. Mi corazón se endureció, quería dejar de trabajar, bombeaba tan poca sangre que esta comenzó a sufrir alteraciones.

Me dejé caer sobre la cama y repasé los comentarios del doctor:

_Tienen ud. el nivel sanguíneo de un infante, no me explico cómo logra seguir en pié. Es urgente calmar su sistema nervioso, en esta situación cualquier alteración sería fatal. Aquí no le podemos atender, busque inmediatamente una clínica que disponga personal a su cuidado e inicien una transfusión emergente. Serán necesario por lo menos 5 donantes, una sola persona pondría en riesgo su vida si pierde la sangre que usted necesita.

No se preocupe, con una buena atención Ud. Estará bien. Llame a su familia y prepárese para disfrutar de un buen coctel de rica y revitalizante sangre -dijo con una sonrisa como intentando romper el silencio tenso que se había creado.

Llamar a mi familia, ja, estaba sola, como nunca, como nadie. Cómo llamar a alguien si sólo deseaba estar sola. Para qué buscar una clínica si finalmente no habría donantes. No sabía qué hacer. Así recostada en la cama, me encorvé para intentar combatir el frio más fuerte del peor invierno de mi vida o tal vez, del último.

Timbró el teléfono, dude en levantarme, al fin que importaba ya perder una llamada telefónica. Siguió insistiendo el ensordecedor tono hasta que me obligó a contestar.

_Bueno

_Hola ¿cómo estás? te sorprenderá que te llame, pero necesito un favor, cuestiones técnicas tu sabes.

bah! Sonreí para mí, la vida me estaba jugando otra de sus malas bromas, en estas circunstancias donde no soy suficiente para mí, alguien me necesita. Después de unos segundos de silencio, respondí.

_Claro, con todo gusto. Tengo algo de trabajo, pero seguro podré buscar un poco de tiempo.

_Si no es mucho problema, claro. Pasa que me encantaría que fueras tu y abusando un poquito de la confianza, me decidí a llamarte.

_Gracias por pensar en mí, será un placer. Podríamos hablar mañana para ponernos de acuerdo.

_Perfecto, muchas gracias, te veo mañana.

Colgué y nuevamente sentí desvanecerme, me senté apresuradamente. Pensé en comer un poco, pero no fue buena idea, mi organismo parecía negarse a recibir vida, tenía una decisión de abandonarme y así hacer perfecta mi soledad.

Pasaron un par de días, quise continuar mis actividades normales hasta entender lo que estaba pasando. Mi cuerpo se veía demacrado, mis fuerzas me traicionaban, pero como siempre; la prisa cotidiana de la oficina permitió ocultar mi estado, nadie se percató de nada.

Él, comenzó a llamarme con más frecuencia. Las cuestiones técnicas a consultar eran el pretexto, pero parecían haber pasado a segundo término.

_Te he notado triste ¿estás bien? puedo ayudar en algo…

_Si, no te preocupes, es la falta de costumbre de trabajar -sonreí un poco y traté de cambiar mi tono de voz afligido, aunque fuera esto casi imposible.

Sonrío conmigo y dijo _entonces es el momento perfecto para discutir del trabajo, en compañía de un buen trago, así podría corresponder un poco.

_Claro - sonreí y argumenté que tenía que irme pero pronto iríamos a tomar algo.

Los días pasaban, mi mal estado era tan notorio e invisible para mis compañeros de oficina, que no pude dejar de reflejarme en ellos. Ese era mi mundo, el del estrés, el de lo urgente, el de convivir con seres que me son útiles y nada más.

Salí de trabajar y lo encontré…

_Vamos a tomar algo, tú no estás bien y me gustaría que confiaras en mí.

Me dejó fría, aún no lograba asimilar en mi cabeza lo que estaba pasando, no sabía cómo manejarlo a los demás. Fue tan sorpresivo que no pude argumentar ninguna excusa y accedí a su invitación.

Hablé y hablé por largas horas. Lo vi tan atento, tan resuelto a ayudarme y yo tan asustada y urgente de una salvación, que no dudé en sentirme afortunada.

Aunque con temor, acepté hospitalizarme. Me vi llena de artefactos, todos para mi desconocidos. Recuerdo como odiaba ese quedo sonido del monitor cardiaco. Me recordaba a cada minuto que estaba muriendo, era como una voz que me decía “ya no puedes, tú no puedes…”.

Pasé la primera noche, ahí, sola, escuchando aquella periódica vocecita desalentadora. Al otro día muy puntual, estaba ahí, con una gran sonrisa, dispuesto a lo que se necesitara. Me abrazó fuertemente, me llené de miedo; hacía tanto que nadie me abrazaba, que no quería que mi vida tomara sentido justo cuando estaba por terminar. Me separé de él y comenté que el doctor había llegado. Estuvo atento a cada indicación, había resuelto hacer lo necesario para ayudarme.

_Por ahora necesitaremos sólo un poco de su sangre para mantener el nivel mínimo, pero será preciso que consiga otros donantes.

_NO, -dije apresuradamente. _No puedo aceptar eso, además, no habrá más donantes, será en vano. No quiero que me hagan nada, no lo necesito, así he sobrevivido y lo haré hasta que mi corazón decida no más. No quiero su sangre ¡no quiero su sangre! -comencé a gritar desesperada como si algo temiera-._No admitiré aumentar el riesgo, ni siquiera sabemos si su sangre es sana.

No sabía que más decir para hacerlo desistir, estaba horrorizada de la vida, no sabía cómo vivirla y cada gota eran horas de incertidumbre en este mundo. Junto a él, junto a todos o de nuevo junto a mi soledad.

_Srita. Entiendo si ud. decide no aceptar la transfusión, pero le recuerdo que su vida corre peligro y no garantizo que su corazón resista mucho tiempo más. La Cardioesclerosis y los bajos niveles sanguíneos le están desgastando rápidamente. Hablen un momento y regreso para conocer su resolución. -Se dio la vuelta y salió.

_Por favor, confía en mí y permíteme donar un poco de mi sangre, no me hará daño, puedo hacerlo y tu lo necesitas. Mi vida no ha sido la más sana, pero créeme que me he propuesto una saludable rutina para que te sea del mayor provecho. Entiendo tu temor, sé que no confías en mí, pero dame la oportunidad y corramos el riesgo de vivir un poco -sonrío.

Accedí, nunca entendí por qué, pero algo de mi quería hacerlo y en medio de mi miedo de vida, le di un No a la muerte.

Pasaron casi dos meses. Él era el único donante, no había nadie más a mi lado y el aceptó una rutina de medicamentos y dieta saludable para resistir las transfusiones. Cuando él estaba ahí, en la otra cama, opacaba mi monitor, su latido era tan fuerte, que sólo con escucharlo me hacía vivir.

Con el paso del tiempo, mis signos vitales iban mejorando. Esa vocecita atormentadora se hacía más fuerte. Me gustaba escuchar los dos monitores y él ahí, con vida para dar. Si se iba o llegaba, ya no había cambio en los latidos monitoreados, mi corazón ya no era opacado, estaba viva, como nunca, pero no me bastaba. Era una especie de vicio recibir su vida.

Durante todo este tiempo se mostró feliz, parecía que liberarse de su sangre le hacía bien. Asumí que nos estábamos ayudando mutuamente. Esto facilitó no sentirme en deuda.

Llegó el martes por la mañana, esperaba con gusto aquella sonrisa dispuesta a conectarse a mí. Llegó el medio día y la cama al lado seguía sola. No fue, no llegó a la cita y no fue capaz de avisarme. Temí por mi vida y lo juzgué egoísta. No fui consciente de la fuerza que yo había adquirido, de su desgaste, de su dolor... Sólo pensaba en mí, sólo quería estar segura, sólo quería escuchar el constante tono de la máquina cardiaca, sin darme cuenta de mis latidos que se multiplicaban mientras los suyos se apagaban.

Sentí coraje, dolor, impotencia, desaliento, sentí todo. Si estaba sola antes, ahora a mi soledad se sumaba su ausencia. Me arrepentí de mi ilusión, de haber decidido vivir para al final sólo doliera más mi partida. Le odié, odie su vida que sólo haría más grande mi muerte.

Salí del hospital. Los doctores aseguraban que mi salud estaba estable, pero yo me sentí caer poco a poco. Antes no podía morir porque no tenía vida, pero ahora sí. Era como si la muerte se riera a carcajadas de mi ilusoria fantasía, de mi ingenuidad al creer en mi cuento de hadas, al creerme rescatada por el príncipe.

Pasé los años más difíciles de mi “vida”, mi corazón latía con facilidad, su rigidez había sido vencida, mi sangre inundaba todo mi cuerpo, pero yo no podía mantenerme en pié. No lograba sentir la vida. Era obvio, nadie puede vivir con la vida de otros -pensaba- asumí mi error, era el precio que tendría que pagar por desear vivir, por aceptar recibir. 

Finalmente si estamos solos, nos aseguramos que nadie nos podrá hacer daño.

Con el tiempo, creo que mi cuerpo reconoció la vida como propia, recobró la fuerza. Era como si hubiera purificado aquella sangre que sentía ajena. No quería recordar aquel tiempo de “vida” de una felicidad que acepté sin reservas. Me negaba volver a sentirme feliz, aquel estado me dolía, prefería el dolor, el desconcierto.

Para qué VIVIR si dura poco. Para qué los otros, si al final se van.

Ahora que estoy viva y me siento por fin ¡viva!

Pude regresar al hospital. Aunque me habían recomendado chequeos anuales, no podía, ese lugar me dolía, me recordaba aquel dolor de la cama sola, de mi ilusión desecha.

Me sorprendió mi deseo de entrar. No tenía conmigo el expediente, pero decidí entrar, sólo por preguntar cualquier cosa, por volver a respirar ese lugar.

Recorrí lentamente sus pasillos, me topé con el doctor que me atendió, sonrío abiertamente y me dijo “que bien te ves” sabía que ibas a volver. Él no quería avisarte, pero que bueno que se decidiera.

_¿él?

No entendí nada, yo estaba ahí por casualidad, logrando superar aquella mala jugada de la vida.

El doctor me hizo la seña que pasara, entré y ahí estaba, con una vocecita que lentamente le murmuraba su muerte, junto a una cama sola, pero él no esperaba a nadie.

No pude hacer nada más que soltarme a llorar y sentir toda esa vida que me negaba a aceptar, que la derrochaba sin saber que alguien había renunciado a ella, seguro que yo la merecía más. Mi cuerpo se inundó de él, quise vivir para vivirlo. Quise darle vida… pero no era medicamente posible.

Despertó y le sorprendió verme, hizo el esfuerzo por mostrar aquella sonrisa que tanta vida me daba. Quise pedirle perdón, reconocer lo injusta y egoísta que fui. Agradecer su desinteresado servicio, su AMOR. Jamás me sentí tan amada.

En un instante reconocí todo lo que había hecho en mí; mi vida, mi fe, mi amor. Todo lo que no tenía, lo dio para mí a cambio de nada. Aceptó incluso mis reclamos por haberse ido, se sintió en deuda por no haber dado más. Y yo, egoísta, QUERIENDO seguía exigiendo, él, AMANDO le dolía no poder dar más.

Fue allí donde desperté de la transfusión. No fue en aquel momento en que vi la otra cama vacía y yo esperando recibir. Fue aquí, con el alma plena y mi credencial de NO DONADORA, donde la impotencia se apoderó de mí, donde acepté que no sería yo quien pudiera compartirle vida.

No lo merezco, dar mi sangre me haría sentir una deuda saldada y no es así. Jamás se puede corresponder a quien te da su vida, aun intentando pagar con la misma, es la suya propia la que recibe.

Ahora está bien, como en aquel entonces. Antes de mí.

A mí me costó todo este tiempo aprender a disfrutar de tu vida, a ti, reponerte de aquel mi egoísta tiempo de exigir.

No sabes como hace brotar mis emocionadas lágrimas escuchar cada uno de mis latidos, que no hacen sino hablar de ti. Y como detesto ese breve enunciado en letras rojas en mi expediente de: NO DONADORA, que te separa de mí.

domingo, 10 de agosto de 2008

Me gusta!!!

Un buen 20 de junio del 2008 inició esta lista, espero no pare pronto.

Modificado: 2025

Por muchos años creí que nada me gustaba, realmente nunca me detuve a saber si mi vida reaccionaba por estímulos o por obligación y rutina, pero CLARO que hay muchas cosas que disfruto y que hacen mis días más agradables. Por eso he enlistado algunas de ellas.

(El orden no tiene nada que ver, lo que me gusta, me gusta igual)


Me gusta…


  1. Ser feliz
  2. Hacer muchas cosas al mismo tiempo
  3. Escuchar música
  4. La comida de alto contenido en carbohidratos
  5. La salsa de tomate
  6. Todo lo picante, ácido
  7. El café
  8. Estar en lugares donde nadie me conoce
  9. Que me aplaudan las multitudes
  10. Convencer, persuadir, manipular
  11. Ganar
  12. Llorar
  13. Reír a carcajadas
  14. Los chistes simples
  15. Hacer que la gente se ría de mí
  16. El sarcasmo
  17. Las mentes ágiles y prácticas
  18. La lluvia
  19. El sonido del agua
  20. Sentir
  21. No pensar
  22. Confiar
  23. Andar y andar los caminos sin nadie que me entretenga, pero eso también no me gusta
  24. Una canción que comprometa mi pensar
  25. Los niños y su mundo complicadamente simple
  26. El amor en estado gaseoso
  27. El compromiso (siempre y cuando sea de otros para conmigo jiji)
  28. Decir "odio tener la razón"
  29. La computadora y el internet
  30. La sociología y sus complicaciones
  31. Las complicaciones en general
  32. Despertar temprano y sentir el frio de la mañana
  33. Eugenio Derbez y su personalidad enigmática
  34. Que el mundo valore el estuche de monerías que soy
  35. Hablar en público
  36. Discutir sobre algún tema con alguien que defienda su postura
  37. Caminar por el pueblo
  38. Hablar conmigo por horas
  39. El olor a tierra mojada
  40. La soledad acompañada
  41. Las almas puras
  42. Evidenciar a los soberbios
  43. Ser soberbia
  44. Que triunfe el bien
  45. México
  46. La gente autentica
  47. La banda sinaloense
  48. El mariachi
  49. Leer detenidamente hasta confrontar al autor con mis ideas
  50. Ser niña
  51. Los zapatos
  52. La gente con la que termino diciendo, me equivoqué
  53. Reir con mis amigos
  54. Ser el comodín en la familia
  55. Tomarme fotos
  56. Hablar de mi
  57. Conocer el fondo de las cosas y de las personas
  58. El ponche de granada, con tequila tres mujeres
  59. Las granadas
  60. El maracuyá
  61. Participar en la felicidad de alguien
  62. La lluvia con frío
  63. Que se vaya la luz por la noche cuando llueve
  64. La navidad
  65. La gente en épocas navideñas
  66. Las posadas entre chiquillos felices cantando y con dulces
  67. Ser mamá
  68. Ser jalisciense
  69. Ser itesiana
  70. El iteso
  71. La filosofía jesuita
  72. Guadalajara
  73. Ser Colombiana por elección
  74. La gente que me quiere cuando menos lo merezco
  75. Recordar
  76. Resolver el mundo
  77. Despotricar contra el mundo
  78. Los tamales de ceniza, amarillos o como les quiera decir, los que son con
  79. hojas de milpa verde
  80. Los tamales de frijol veracruzanos, con hojas de maíz y mole
  81. Ser una niña tosca
  82. Defender el papel de la mujer en la sociedad. De la mujer, no de la mujer ejerciendo papeles de hombre
  83. Tener nicks divertidos, interesantes o diferentes en mi msn
  84. El msn
  85. Las radionovelas o esas series de Radio antiguas, tres patines, kaliman…
  86. La radio hablada, radio fórmula, XEW y algunos programas de estaciones diversas
  87. Escuchar Radio Colombiana desde México y recordar mis días caleños
  88. Ser diferente
  89. No necesitar mucho para vivir
  90. Comprar aretes de colores
  91. Jugar con niños
  92. Jugar
  93. Saber que puedo contar con alguien
  94. El raspado de chamoy
  95. Las comedias románticas
  96. Imaginar
  97. Los amores complicados
  98. Las cosas complicadas
  99. Hablar
  100. Que mi ropa me quede floja
  101. Mazamitla
  102. Las bolsas raras y nada fashion
  103. La ropa de colores
  104. Las sorpresas
  105. Guardar secretos
  106. Hacerla de Cupido
  107. La gente inteligentemente sencilla
  108. Decir, ya lo leí
  109. Leer
  110. Ayudar a alguien
  111. Que alguien quiera ser como yo (bajo su propio riesgo)
  112. Cuando logro decir lo que siento
  113. El diseño web
  114. Decir no sé, por voluntad
  115. El panorama de Tamazula valle en tiempos de lluvia
  116. Que la gente se sienta bien conmigo
  117. El circo y los payachos
  118. Ir a Veracruz
  119. Que me admiren
  120. Ver el mar y que me relaje su sonido
  121. Los aeropuertos y yo apunto de fugarme
  122. Las fiestas con mis amigos
  123. Los cafecitos tapatíos
  124. El Dr-cito de la farmacia de genéricos, no sé quien sea, pero no está mal
  125. Ismael serrano y su música sobre mi vida
  126. Juan luis guerra y su ritmo muy libre
  127. Las fiestas con mis hermanos
  128. Tener experiencias que contar
  129. Saber que hay muchas cosas que me gustan
  130. Las frutas, muchas muchas
  131. Ir con mi abue y reírme mucho con mis tios
  132. Alegar sobre cualquier tema con mi papá y que ninguno de la razón al otro
  133. La gente feliz
  134. Ser niña de pueblo
  135. Tener algo que me ilusione
  136. Que esta lista fluya con rapidez
  137. Los comentarios inocentes de mi hermana
  138. Las nieves de Ventolini de maracuyá en Cali
  139. Decir SOY UNA ZORRA
  140. La comedia del cine de oro
  141. Mi rosario de granitos de café
  142. Las galletas de café
  143. Viajar por carretera de noche y llegar al café entre el frio
  144. Xalapa Veracruz
  145. Recibir correos de mis amigos
  146. Que me llamen por teléfono
  147. Que la gente tenga el sencillo coraje de quererme
  148. Benedetti, toda su obra, pero la tregua y sus poesías relacionadas con esa novela más
  149. Que alguien confíe en mi
  150. La ropa de invierno
  151. El colorido de la primavera
  152. Llamarme FLOR
  153. Mi letra impaciente
  154. Que el día se pase rápido
  155. Decir “tengo trabajo” “estoy ocupada” “no puedo porque tengo otra cosa que hacer”
  156. Que mis amigos hagan cosas por mi
  157. La poesía en general
  158. La banda de pueblo
  159. Las serenatas
  160. Más, las serenatas con mariachi
  161. Las historias de amor reales
  162. Los silencios que comunican
  163. La ternura de un beso
  164. La protección de un abrazo
  165. La gente que toma la iniciativa
  166. Mi traje de CHARRA
  167. Que me tomen en cuenta para decidir algo
  168. La niña que fui
  169. La vida de estudiante
  170. Que alguien me guste
  171. La reunión familiar anual
  172. Las reuniones familiares improvisadas
  173. Bailar banda, no sé, pero me gusta
  174. La rumba colombiana
  175. La javeriana Cali
  176. Las calles de san fco en colinas
  177. Las gorditas de frijoles negros
  178. Las noches bohemias con guitarras y recuerdos
  179. Las canciones de mi papá que hacen renegar a mi mamá
  180. Los celos de mi mamá jaja
  181. Ir de misiones
  182. Los tacos de queso recién hecho, con salsa de molcajete y tortillas hechas a mano
  183. Juchitán Oaxaca
  184. La campaña de los 50 años del ITESO
  185. Mi jacaranda, pero creo que se está muriendo
  186. Ser libremente feliz y que piensen que estoy borracha
  187. Encontrar cosas que me gustan
  188. Mi sweater verde que tiene un gatito
  189. Saber poco y sentir mucho
  190. Saber los códigos de cibi de los traileros
  191. Chespirito, los programas del hotel, esos que ya no pasan donde salía la chimoltrufia, esos y los chiflados
  192. La pequeña lulu
  193. Recordar fechas
  194. Los detalles, darlos y recibirlos
  195. Las pláticas de msn, son más libres
  196. Que sea mi cumpleaños
  197. Que se acuerden y me feliciten en mi cumpleaños
  198. Saber que aún me quedan lágrimas
  199. Mis carcajadas con lágrimas
  200. Topo gigio
  201. Ir a misa de 7 entre los viejitos
  202. que mis tios me quieren y me chiquean
  203. Tener respuestas
  204. Que alguien me cambie la pregunta
  205. Sentir el miedo por ir por callejones oscuros entre el bosque
  206. Que siempre llueva en el corpus cristi
  207. Pagar
  208. La ternura en general
  209. Los hombres enamorados
  210. Que mi papá apague la TV y diga “hemosura no va a ir????”
  211. Tocar en los polca polca jajaj
  212. Que Mariano diga que soy su tia preferida
  213. Ser acuariana
  214. Que sientan celos de mi, por mi o para mi
  215. Sentir celos, son feos, pero disfrutables
  216. Decir mi edad cuando el resto es más grande jiji
  217. Mi vestido ROJO de la boda de mi hermana ajajaja, ese que mariana bautizó como piruvestido (no sé por qué)
  218. Reírme con Luisito y la Marianela
  219. Ser locutora
  220. El contacto con el pueblo
  221. Decir NO
  222. Saberme fuerte
  223. Reconocer mi debilidad
  224. El parque de Tamazula lleno de gente en feria
  225. Los buñuelos colombianos, las tostadas de plátano, los aborrajados, la lechona…
  226. Tener muchos hermanos
  227. La carne en su jugo
  228. La Fé
  229. “Estos celos” de Vicente Fernández, ese ritmito tiene algo.
  230. San Agustín
  231. Como leía Gabriel barrón en las clases de escrita
  232. Que mis amigos respondan a mis convocatorias
  233. Ver a mis amigos que ahora SON GRANDES hombres trabajadores
  234. Que me regalen cosas locas y digan, esque sabía que tu la comprarías jiji
  235. Que se preocupen por mi
  236. Lograr desprenderme de algo
  237. Cuando me muestro vulnerable
  238. Que alguien ose desafiarme
  239. Que me teman
  240. Encontrarme gente normal jajaja, son contados
  241. Ir a patinar
  242. la nieve de yogurth
  243. Despertarme temprano un sábado y ver caricaturas, como antes
  244. El pueblo en su estado natural, el centro de Gdl
  245. Decir "son tontitos"
  246. Leer mi pasado
  247. Ser altanera preciosa y orgullosa jiji, si como la bikina
  248. La canción de la bikina
  249. La música Ranchera
  250. Las ensaladas con pollo
  251. El frio
  252. El frio con brisa
  253. El verde
  254. La sierra
  255. Los planes de último momento
  256. La música pop en duranguense
  257. El día del taco, aunque televisa lo olvidó muy pronto jajajaja, eso qué
  258. Los analfabetas afectivos cuando quieren a regañadientes
  259. Las casas con corredores al centro
  260. Las flores, pero no las rosas
  261. Hablar citando poesía o frases célebres
  262. Conducir la feria y hablar del Tamazula PUEBLO y no Fashion
  263. Los evangelios de San Mateo
  264. La pelicula de amor a segunda vista, Cars, Cama de rosas, dulce noviembre...
  265. Los guapos que SOn Guapos, se comportan como guapos, pero no lo saben
  266. los CABALLEROS (que me tratan cual delicada FLOR)
  267. Apostarle al amore
  268. mi casa sola, con lluvia y yo pensando
  269. Los hermanos de... ah no verdad, jaja esa respuesta ya pasó de moda. Era sólo por recordar otras épocas y el detonante de esta lista.
  270. Los jardines del ITESO cuando les da frío y se tapan con hojas secas
  271. cenar a altas horas de la madrugada con los amiguis
  272. mi má cuando es feliz
  273. viajar sola
  274. Veracruz, tiene vida
  275. LA vida en general
  276. Salir de fiesta con mucha gente, pero no en plan antro
  277. ir a lugares que nadie esperaría que fuera
  278. Sentirme mala mujer (jiji)
  279. Despertarme contenta
  280. El clima frio y entre niebla de Orizaba
  281. Ver que alguien se vuelva feliz de mi alegría
  282. Reencontrarme conmigo después de mis ausencias emocionales
  283. Las casas con frescos corredores a la entrada
  284. Que me embellezca ser feliz :)
  285. Que de repente me guste todo :)
  286. Comprar nieve de la casa del helado de tocumbo, es muy buena
  287. Que me dejen comentarios, nicknames, regalos etc etc en mi facebook
  288. Un chamaco que no diré su nombre, pero es guapo, lindo y se rie bonito,
  289. entre otras cosas claro. sólo me preocupa su Acuarianeidad :S
  290. Me gusta no ser una zorra, me duró poco el gusto :(
  291. las pijamas
  292. El cambio de estado de ánimo que da el comprar algo
  293. decir "hoy es mi cumpleaños" no importa que no sea.
  294. La Flor que era (lo seré nuevamente)
  295. Orgullo y prejuicio, Dios es muy buena!!!!!!!!! La peli, la novela...
  296. El poema XX de Neruda "Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
  297. y éstos sean los últimos versos que yo le escribo" Que cosas no???
  298. Il Divo - su música comunicaaaa
  299. La canción “Créeme” – la letra es muy buena, la versión en bachata de
  300. victor victor y Vicente feliu no tiene perdón de Dios.
  301. A la sombra de un león - de Joaquin Sabina y Ana Belén. "gracias por haber
  302. venido a abrigarme el corazón"
  303. Ser Flor de pétalos blancos y corazón de oro. el que lo dude que vea una Flor- Margarita.
  304. El olor a pasto recién cortado
  305. llegar al número 300 de esta lista
  306. La canción de “Informe de la situación” - de Victor Heredia
  307. Los dichos
  308. Los ánimos de vida de mi abue Lupe
  309. Que mi abue diga que su marido le salió bueno "uno me salió bueno, otro quien sabe"
  310. Los tamales con granitos de frijol soya entre la masa y una capa de atole de piña sobre
  311. de ellos, en el mismo plato.
  312. Que me vean con cara de “ que cochinadas estás haciendo” cuando preparo mis
  313. tamales con atole, y terminen haciendo lo mismo
  314. Comer carbohidratos en temporadas de ansiedad
  315. Los pedacitos de pan sin remojar que quedan en la capirotada.
  316. Cuando despertaba en veracruz y toda la casa de mi abue olía a café de grano
  317. Perderme de repente al mundo
  318. LA memoria olfativa, eso que un olor te recuerde personas, lugares, épocas...
  319. Las olimpiadas
  320. El mundial
  321. La organización del equipo de televisa deportes en olimpiadas o mundiales
  322. (los consagrados, los eventuales no)
  323. La emoción de los deportistas al desfilar en las inauguraciones
  324. La emoción de los deportistas al recibir medalla y ver subir su bandera al estar
  325. cantando su himno
  326. Emocionarme, con o de, la emoción de otros
  327. ILUSIÓN de Julieta Venegas con Marisa Monte. La música sufre y tiene vida a la vez,
  328. da libertad...hechiza
  329. El VIno Tinto
  330. Un buen corrrte de carne
  331. Chapultepec (la calle de Gdl)
  332. el agave asado
  333. Manejar, te da libertad
  334. mi vida después de Xalapa
  335. el 212 de Carolina Herrera
  336. el perfume de hombre mezclado con humo de cigarro
  337. que la vida de repente me sonríe
  338. ir a tomar cafè con Lucio Maldonado y platicar ampliamente sobre el mundo
  339. que la vida ya no me duela
  340. que las cosas tomen sentido
  341. que mi corazón tenga paz
  342. caminar y caminar...
  343. "como de treinta" de Olinka
  344. que me pidan que no me vaya
  345. que tarde o temprano todo llegue a la verdad
  346. saber que me extrañan
  347. dar sorpresas
  348. llegar sin avisar
  349. no tener miedo
  350. Los borrachitos (los dulces no los hombres brorrachitos eh)
  351. mi corazón en paz
  352. extrañar, necesitar...
  353. que Dios me quiere de más
  354. las palomitas
  355. mi espera con FE
  356. el 2009
  357. que alguien lea esta grannn lista
  358. que todo vuelva a ser como antes y mejor!!
  359. Formar parte de SOMOS TR3S
  360. El trabajo en Gobierno ;)
  361. LAs CARTAS LITERARIAS A UNA MUJER de Becquer
  362. Mi fiesta sorpresa 24 k
  363. mi peli Mirlotte en la ciudad!!!
  364. Mi vida FELIZ
  365. el clericot
  366. whisky + agua mineral
  367. Gelatina de Zanahoria
  368. Los comentarios de GladizzZZ en el face
  369. Que mi presente no le pide nada a mi pasado :)
  370. Mis Amigos, de todos mis mundos, juntos
  371. Los domingos familiares
  372. Ver VERMITECH hecho realidad
  373. Que mi diputada me visite y cuente conmigo no hasta 2 ni hasta 3, sino contar conmigo
  374. "Como la cigarra" con quien la cante, es buena por si sola. Tantas veces me mataron, tantas veces me morì y SEGUÍ Cantando!!!
  375. mis 50 felicitaciones por mi cumpleaños 24 k
  376. contar las felicitaciones de mis cumpleaños
  377. que Mariana diga que soy su mejor amiga
  378. Que luisito diga que me extrañò en mi intercambio
  379. el letrero de mi porta retratos que me diò A. Marlene
  380. mi espectacular de mi peli
  381. el COCO, el agua de coco, el coco al natural, los dulces de coco, paletas de coco, Olor a coco
  382. Que mi cumple 24 ha sido larrgo
  383. Que Marlene me hizo un pastel
  384. Que el mundo me quiere de màs
  385. La salsa habanera
  386. El Somos Cinco
  387. Cuando me quedo sin palabras
  388. Los Globos de gas, muchos muchos
  389. Los sonidos del MSN viejo, me recuerdan una época
  390. Ben Stiller, que cosa más maravillosa!!
  391. Cuando un hombre ama a una mujer (la peli)
  392. Viajar en Cardenal
  393. Tener un depa para mi sola
  394. El V8 Splash
  395. Ver la ropita de bebes en las tiendas
  396. Las letras de Teresa Parodi
  397. Comentar notas del face
  398. La Fuerza masculina, auch...SI
  399. Llamarme Mirlotte
  400. Ser lo que me gusta y no tanto el hacer lo que me gusta
  401. El Quijote de la mancha :S se parece tanto a mi :S jejej
  402. Cuando se canta el Aleluya y tocan las campanas en misa de resurrección
  403. La nuez de macadamia
  404. Mis aretes de jarritos de barro
  405. Ojalà de Silvio Rguez.
  406. Que la sociedad Tapatia sea Grilla
  407. Aguantar una vueltita màs cuando corro :)
  408. El comercial de "hoy no es martes"
  409. El principito!!! no tiene perdòn de Dios
  410. Mi curso de Cine
  411. La revolución de las mariposas
  412. Conocer gente libremente
  413. La vida con San Agustín
  414. La Locura del San Agustín
  415. Saber que este mundo tiene subyecto
  416. Darme cuenta que he envejecido
  417. Que mis notas sean leidas y más, comentadas!
  418. Ser la que creí que no era y darme cuenta que esta soy
  419. REconocer AMOR donde creía no existir.
  420. Estar en paz con la vida
  421. Adentrar en la filosofía Ignaciana
  422. Dar gracias por el "sufrimiento" del pasado
  423. Ganarle poco a poco terreno al miedo
  424. SENTIR
  425. Saber que NO me quiero ir.
  426. ver que de esta lista, hay cosas que ya no me gustan
  427. Mis grupos Jesuitas
  428. Mi vida
  429. El olor a fruta mezclado con la fresca mañana
  430. Yogurt casero con guayaba
  431. Mis 25
  432. Te ofrezco mi mundo de Fato
  433. BRINDIS - Soledad
  434. Cuando digo NO - Cuando digo SI
  435. Los tacos santiaguito
  436. Mi ramita diferente que me dio Mariana
  437. Cuando no puedo ser más que Flor
  438. El silencio
  439. Tiempo en carretera para platicar conmigo y escuchar musica
  440. Esto que el mundo llama, envejecimiento
  441. Mi Zapatillas grises
  442. Ser feliz y no preguntar por qué
  443. Encontrar un mundo con subyecto
  444. Mi pasado
  445. Mi presente
  446. Encontrar diferentes etapas en mi blog
  447. Ser una Ramita Diferente
  448. Reencontrarme...
  449. Estar en mi CASA en Tamazula sin prisas
  450. Mi cama en tamazula
  451. Despertarme tarde y saber que hay mamá en casa
  452. Hacer que el mundo sea feliz
  453. Aprender recetas de cocina
  454. Saber que todo es perfecto, porque nada es perfecto :D
  455. Encontrar AMOR en el mundo
  456. Saber que siempre se puede
  457. Cuando hago reir a Dios
  458. Que mi mamà ya no va a demandar a los Jesuitas, jeje.
  459. Las papas con cilantro
  460. El pastel de chocolate
  461. Aceptar al mundo
  462. El camino que falta por recorrer
  463. Que mi San Agustìn es un perro feliz e inteligente
  464. Que el amor nos haga libres
  465. La felicidad que sale en llanto
  466. Vencer miedos
  467. Que alguien venza sus miedos por mi
  468. Saber que sea como sea, todo va a estar bien
  469. Las manzanas verdes
  470. Asi en la tierra como en el cielo-- La pelicula
  471. El Quijote
  472. Ver que esta lista cambia con el tiempo
  473. La gente que se compromete e inspira a otros
  474. Mi Diplomado Teológico y sus múltiples asistentes
  475. No creerle a los medios de comunicación
  476. Saber que el mundo tiene subyecto
  477. La nobleza de mi tio Migue
  478. La gente inconforme
  479. Las crisis
  480. Saber que todo termina bien
  481. Saberme importante y necesaria
  482. Utopía - Tomás Moro
  483. Mis muchas familias
  484. Ser la "grande" que de niña quería ser
  485. La misa en casa loyola
  486. Encontrar COMUNIDADES
  487. No perder la fe en el mundo, en la gente
  488. La nuez de la india
  489. Las toronjas
  490. Tierra de Ángeles- La peli
  491. El nuevo aire de mis papás
  492. Gdl lluvioso
  493. Encontrar gente que piensa en la gente
  494. Ir a tamazula sin prisa
  495. Platicar con mi mamá
  496. Tener hermanas
  497. Aceptar lo que la vida me brinda y ser feliz con eso
  498. No estar sola
  499. La cascarita que se les hace a los tamales de elote fritos que sabe amarguita, mmm
  500. Ir a Tamazula vía Mazamitla
  501. Que cante Tony, pero nunca quiere
  502. Ver que esta lista cambia con el tiempo
  503. La gente que se compromete e inspira a otros
  504. Mi Diplomado Teológico y sus múltiples asistentes
  505. No creerle a los medios de comunicación
  506. Saber que el mundo tiene subyecto
  507. La nobleza de mi tio Migue
  508. La gente inconforme
  509. Las crisis
  510. Saber que todo termina bien
  511. Saberme importante y necesaria
  512. Utopía - Tomás Moro
  513. Mis muchas familias
  514. Ser la "grande" que de niña quería ser
  515. La misa en casa loyola
  516. Encontrar COMUNIDADES
  517. No perder la fe en el mundo, en la gente
  518. La nuez de la india
  519. Las toronjas
  520. Tierra de Ángeles- La peli
  521. El nuevo aire de mis papás
  522. Gdl lluvioso
  523. Encontrar gente que piensa en la gente
  524. Ir a tamazula sin prisa
  525. Platicar con mi mamá
  526. Tener hermanas
  527. Aceptar lo que la vida me brinda y ser feliz con eso
  528. No estar sola
  529. La cascarita que se les hace a los tamales de elote fritos que sabe amarguita, mmm
  530. Ir a Tamazula vía Mazamitla
  531. Que cante Tony, pero nunca quiere
  532. el S.O.S en paz...Continua 2014
  533. Carlo Rosseti - Zapatos
  534. Mis zapatos Rojos Carlo Rosseti, son perfectos
  535. Los abrigos y el elegante invierno
  536. Bajar de peso de pura felicidad
  537. Las tostadas de pescado con manzana verde de - Boca del Cielo
  538. Hacer valer las garantías
  539. Ganar batallas cuando la razón está de mi lado
  540. #sercorredora de mentis
  541. Swift, aunque me gustan más los que no son mios
  542. Que muchas cosas de esta lista, ya no me gustan del todo, crecí
  543. Las almas libres y acuarianas
  544. Me sigue gustando el Agustín irreverente, loco, valiente, solitario y libre. 
  545. Biogarma - porque ahí la vida es más sabrosa
  546. Descubrirme más dueña de mis emociones
  547. La gente del campo
  548. La vida de pueblo y del campo
  549. Mi reloj morado
  550. El regreso del reloj a mi vida
  551. Las aceitunas con juguito de limón y salsa
  552. Los tacos de lechuga del paxte
  553. Las nieves de Jogen Frutz
  554. Las micheladas con dulce de tamarindo (cielo rojo)
  555. Saber que fuimos Heroes
  556. Mantener a mis mundos unidos
  557. Dormir... cuando se puede
  558. El primer día de los intensivos de llanto
  559. El olor que tienen la mañana y me gusta el primer traguito de café
  560. El hasta mañana
  561. La sabiduría organísmica
  562. Mis nietitos y la nueva etapa de mis amiguitos papás
  563. La juventud de mi abuelita Lupe
  564. Las tostadas de lomo de Tamazula
  565. Los reencuentros…feb2014
  566. …ago2014. Oleo de una mujer con sombrero, la canción
  567. Los panecitos esos largos tostaditos con almendra, sopeado en café…
  568. El Cave Spring
  569. El Charles Inn
  570. Niagara on the lake
  571. Windsor con viento, de noche en la rivera del lago
  572. Joseph y su solemnidad ante la vida
  573. Mi vuelta al mundo (Ontario) en 24 hrs.
  574. La cerveza Mill St. Chocolate, vainilla y un poco nitrogenada
  575. Mi cerebro saboteado por la emoción
  576. Tener tiempo
  577. Respirar
  578. Confrontarme
  579. Dejar de maldecir mi alas, pretender volver a volar
  580. Ver los 20 con nostalgia indulgente, pero feliz de esperar los 30
  581. Acortar la vulnerabilidad, ser más yo
  582. Estás crisis de épocas, duelen bonito
  583. Bajalú…quién iba a decir que los sones jarochos podían hacer sentir
  584. Mi miedo consciente
  585. No querer más escuela, nunca más
  586. La vida que aún no llega
  587. Cometer ciertas irreverencias permisivas
  588. Que todo es siempre igual, pero ahora tan distinto
  589. El whatsapp y sus grupos, la comunidad ayuda
  590. Mi mundo perfecto cuando el alma es feliz
  591. Mi nueva búsqueda
  592. Mis viajes sola
  593. Dejar los planes, por voluntad
  594. Dejar que la vida me despeine
  595. Punta arenas
  596. El dulce noviembre colombiano
  597. La Patagonia
  598. La luna en la Patagonia
  599. El viento agreste y mi soledad pensante
  600. Mi vida afortunada y mimada
  601. Mi terquedad
  602. Que solo me falte un punto por cumplir en mi lista de a los 30
  603. Las nuevas reuniones de mis amigos “papás”
  604. Ver el paso del tiempo en esta lista…saber que toda esta fui y estoy siendo
  605. Los gerundios, saber que la vida es un gran gerundio
  606. Ese miedo que me da cuando mi razón está turbada
  607. Encontrar ciertas almas raras
  608. El concierto de Serrano y el recorrido nostálgico emocional cerrando historias 
  609. Poder cambiar una llanta :D 
  610. 2025-Cuando repican las campanas el sábado de gloria
  611. El corazón libre del Enén
  612. Mi gorda GRANDE
  613. Saberme tan deseada, amada y buscada
  614. Mis 40 y sus crisis demandantes, reestructurantes...
  615. Saber que muchas cosas NO me gustan
  616. Dejar de querer sostener el mundo



y muchas cosas más que no recuerdo, pero que seguro saltarán a mi vista en la vida diaria e iré anotando puntualmente .