miércoles, 12 de junio de 2013

Taumaturgo es el tiempo…

Y así… un día te duermes y “descansas”, despiertas y “sonríes”, sospechas “la gastritis se ha ido”, tu sonrisa “ha regresado”, sales a la calle y “respiras”… 

jueves, 6 de junio de 2013

2013...

¿Qué tienes 2013 para mí?  Te agotas sin detenerte a escribir nada

jueves, 25 de abril de 2013

¡No la chingues Pedro!

Y Pedro se puso triste… (Jn21:15-19). Yo no sé si fue su tristeza o la mía, pero me puso triste, preocupada,  reflexiva.. como queriendo retroceder el tiempo y poder hacer algo para no provocar su tristeza.

¿Pedro me amas? ¿Pedro me quieres? ¿Pedro entonces si me quieres?tres veces lo negaría, por eso tres veces quiso escuchar que si lo amaba. Pedro no sabía, pero él se adelantaba a la respuesta que llegaría.

Tal vez es que se sabe cuando se va a ser negado y por eso entonces que insistía. Cuando la respuesta es clara, entonces preguntamos como buscando otra respuesta, queriendo cambiar el futuro o negar el presente. 

Sea como sea el resultado es el mismo: "Tu te entristeces por la duda y la insistencia, yo continuo en mi pregunta porque no basta un si te quiero o un ya te dije".

Me había puesto triste  pensando en tu tristeza, me había culpado de la tristeza provocada por la insistencia y pensé “claro, que triste es que sintiendo tanto el otro no sea capaz de darse cuenta y necesite escucharlo” “claro, fue mi error, yo debía saberlo y escuchar más allá de las palabras” “claro, pobre Pedro víctima de un Jesús incapaz de percibir el amor de su amigo".

¡Claro! Todo parecía tan claro que hasta me incomodé por una comunidad atendiendo al Jesús insistente y olvidando la tristeza de Pedro… estaba a punto de escribir en su defensa, pero mis palabras se escribieron distintas al escuchar lo que mi cuerpo comenzó a sentir.

¿Quién ama más? ¿El que desespera ante la insistencia de la pregunta o el que aún sabiendo la respuesta, porque la vive y está percibiendo más allá de las palabras, aún sabiendo del  poco amor y de la negación que hay en cada acción y en cada “muestra” de afecto, sigue insistiendo deseando que el amor sea correspondido?

Es como si el deseo de amarle fuera más fuerte que la respuesta ya conocida. Era una insistencia sin dolor, pero con  un deseo profundo de escuchar esas palabras de su boca, sólo eso, un amor que sabiéndose no equilibrado, no cesa y permite que la experiencia dure lo que pueda durar. Un amor que acepta la finitud si es precisa y permite el error y arrepentimiento si este ayuda.

Entonces me pone triste tu tristeza, tu falta de coraje para vivir la realidad sin disfraces o cómodas respuestas evasoras.Tu incapacidad para mostrarlo y tu tristeza por nombrarlo.Es verdad, tal vez tampoco es ya tristeza la mía, ya no.

No estoy triste por Pedro, no acepto el descaro de su tristeza, su no querer estar realmente involucrado. Estoy más bien enojada con Pedro porque su amor no es tan grande como el de su amigo,  aún habiéndole dado las llaves, si se pudiera se las quitaba o mejor aún, nunca se las hubiera dado.

Y si siete veces le hubiera preguntado, lo menos que podría haber hecho era contestar las 7 de buen modo y procurar que cada vez la duda fuera menor por sus acciones, no que todavía se entristece. 

Ojalá su tristeza haya sido por reconocerse poca cosa, inmerecedor de tanto amor, pero aún en ese caso ¡qué cómoda postura! en lugar de hacer algo para cambiar la situación.


La tristeza me dice por lo menos un poco más, si este hubiera sido desgana o enojo, ahí si mejor luego platicamos… siempre hay casos peores. 

Sea como sea ¡No la chingues Pedro! 
Por poco y te la compro.

lunes, 31 de diciembre de 2012

De tu final...

Como siempre comenzó con esperanza, deseando este fuera el mejor o mejor que el anterior, sin embargo no cumplió con lo esperado, le faltó valor, coraje o amor, pero algo le faltó.
Todo fue a menos o siempre fue menos, pero yo quise apostar. Sólo sé que al final no fue y que aunque agoniza, sólo espero el final. Que pase pronto, que se borre y no volverlo a recordar, lo que no aporta que se vaya, que termine o que sea para alguien más.
Aunque mi memoria ha borrado casi todo, siempre queda testimonio de su paso, he aquí un poco de su historia a punto de fallecer, no la guardé completa no sé por qué, pero así fue…
  • Enero
 
  • Febrero
  • Marzo
  • Abril
  • Mayo
  • Junio
  • Julio
  • Agosto - Arena de desierto
  • Septiembre
  • Octubre - Arena de desierto
  • Noviembre – Arena de desierto
  • Diciembre
 
 

Al repasar los recuerdos olvidados no queda más que reconocer, como aquel cantautor que a veces escucho… “todo en ti fue naufragio”.

Ve en paz y no vuelvas, al final todo está bien...fuiste 2012, adiós.  

¿Cómo le digo al corazón lo que no siento?

19 de dic.
Siento claramente caer dentro de mi  el calor constante de la bilis, jugos gástricos o lo que sea, eso lo siento. Siento nauseas que mi experiencia me dice que es mi gastritis en grado avanzado, siento mi cerebro trabajar todo el tiempo intentando encontrar respuestas que no existen. Siento sueño porque poco duermo. Siento el dolor interno de mi tuvo torácico. Siento ganas de llorar todo el tiempo y que todo es en mi contra. Siento que la vida de repente se nubla  y me pierdo en la bruma… 

Tengo miedo de lo que no sé cómo termine superando.  Sé que se supera y eso ayuda, pero por ahora tengo dudas, muchas. Tengo urgencia de dar la vuelta a la página y escribir nuevamente otras historias, que igual pueden terminar y doler, pero quiero seguir escribiendo.

Tengo miedo de cansarme, de no querer escribir, de postergar demasiado el tiempo para cambiar de página, tengo miedo de mí, de mi miedo y sus efectos.
Siento esto, sé lo ya escrito, pero desconozco lo que no siento. Ignoro el fondo de mi ardor gastrointestinal, quiero ver el dolor de origen, pero le tengo miedo. Mis intestinos sintiendo, mi corazón pensando y mi cerebro sin saber qué hacer.
¡Ya me había pasado esto! Pero es como si se borrara, como si otra vez no hubiera respuestas y nunca lo hubiera vivido. Quiero verlo, de frente, que duela y me rasgue el alma, no importa, ese es el comienzo. Lo sé, sólo así pasa y vuelve a florecer mi alma. 

Ya quiero que pase, ya quiero ver la nada y maravillarme porque estoy sintiendo, pero aun no es el momento. Es tiempo de soportar lo que falte, de aprender del dolor, de dejar llorar al cerebro.
Si, que llore el pensamiento. Ya le encontraremos misión a los ojos, ya habrá tiempo para que ellos se maravillen de otros paisajes y lloren también, pero de esos modos cuando la emoción es vida, asombro y agradecimiento. 

Ya habrá otras historias, de esas donde el estómago digiere y deja volar mariposas, donde el corazón siente y el cerebro dice “sí” eso es lo que pienso. Ese momento llega, aunque ahorita se vea negro.

Lo mejor de la segunda muerte es que ya sabes que no mueres. Sólo se siente, pero la vida sigue latiendo, oculta al fondo de la confusión de las tripas y el corazón, pero está latiendo.

Disfrutemos este tiempo, este dolor del mundo, el mundo que me ha ofrecido todo y yo soy la que lo pierdo, me pierdo. Que Dios bendiga el dolor que siento, que él lo abrace, sí, solo así lo recuerdo y lo busco, solo así es como vuelvo y siento. 

Este es mi viaje de trenes quizás más austeros, pero tiene tal vez más que mostrarme que a otros pasajeros. 

Solo puedo bendecir esta rabia que siento ¡la siento! no la acepto, no la busco, no la espero, pero la siento. 

Estoy tan enojada que hasta el cuerpo lo rechaza. Quiero vomitar mi enojo y frustración, quiero decirle al mundo que ¡no lo merezco! aunque seguro que lo merezco, solo no me he dado cuenta, solo no he visto lo que tiene que dejar para que después lo aprecie y lo guarde como otra noche oscura que me mostró el sumidero más profundo de mi alma, ese que no está en el norte del país, sino en mis sentimientos ocultos, inexplorados e inexpertos.
No sé cuánto más duela, no sé si continuo con remedios o busco ya doctores que adormezcan el sufrimiento, pero quiero dejarlo arder, sentir por lo menos lo que siento, que no se tape, que no se oculte porque al final de cuentas ¡siento!.
Siento lo perdido, busco lo ganado y espero que todo pase y me haga crecer.  Que me muestre el mundo del dolor que necesito ver para entender al resto, un resto que no tiene lo que yo tengo.

Siento esto, bienvenido, seguiremos buscando qué más siento y a quién compartirlo sin odiar al resto, bien sabes quién es "el resto".
Que la felicidad de otros aliente la búsqueda que tengo, que no se limite ni se frustre, quiero que esta felicidad se extienda, hay suficiente, sólo hay que dejar pasar el miedo.
¡Tengo miedo! ¡Tengo coraje! ¡Tengo dolor! Y sé que muy en el fondo, todo es sentimiento.
Te de tila para mis nervios, omeprazol para este ardor y amigos, amidos para el corazón, no tengo otro remedio.

 P.D. Ud. Disculpe la redacción, a un poeta hay que creerle cuando escriba en prosa y mala dice Becquer, porque es cuando está sintiendo y yo SIENTO.

viernes, 7 de septiembre de 2012

un nuevo yo...

Intentaré hablar de lo que aún no emerge, que espero y desconozco, pero que me inquieta saber ¿cómo será?
¿Para quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? Y todas esas preguntas que pudieran ser dignas de la PGR, no importan demasiado, el objetivo es llegar y luego… luego vivir, dejarlo fluir, volvernos a  apropiar de ese nuevo yo que permanecía dormido o que tal vea se construyó en últimas fechas.
Para ser nuevo tendría que ser creado, pero no estoy segura de eso, no sé en dónde quedaría todo el pasado. Prefiero pensar que este nuevo yo se estaba formando y por lo tanto ni puede prescindir de lo pasado, ni será necesario repetirlo en un futuro. Será nuevo como nueva será su historia, esa que desconocemos, pero será. Esa que tal vez sea muy distinta a la esperada, pero tendrá que conocerse y auto explorarse para ser más plena y para sobre vivir.
Este nuevo yo se construye, aun con mucha incertidumbre, aún con esa duda de quien ignora si podrá llegar. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? O ¿para qué? No me importan y pensándolo bien, tampoco importa el ¿cómo será?, no me hará falta salvo en las noches de ansiedad en que quiero saberlo todo y exijo respuestas que de cualquier manera, no se darán. Por eso no me importa, importa lo real, lo demás topará en chocolates y harinas que intentarán llenar un vacío de respuestas, pero insisto, de cualquier forma “no se darán”_ ¿insisto o insistes?, disculpa, no lo pude evitar.
Hay un mundo por descubrir, un nuevo yo que se forja y que como hoy, vivirá, sufrirá y sonreirá, eso nunca cambia, lo que cambia es el fondo, las formas y esos otros en quien confiar. Lo demás será igual. Los nuevos yo se forman, los formaremos y luego se han de encontrar.
Que la gastritis soporte esas noches de ansiedad, que mi fe se preste firme y mi alma no se canse de buscar.
Al nuevo yo hay que quererlo sin preguntas y aceptarnos sin respuestas, de cualquier forma, sólo así será.

jueves, 19 de julio de 2012

Llegamos a un acuerdo...

Y llegamos a un acuerdo, no lo consulté contigo, tú no te enteraste pero lo hemos acordado. Haremos lo que yo quiero, como tú quieras.
Yo te quiero a ti, conmigo y sin reservas. Tú quieres la libertad, que en palabras llanas es requisito para que el amor exista. No hay términos oficiales, no hay palabras que describan, hay una mirada que promete, que siente y comunica lo que no dices, pero lo gritas.
Hacer lo que yo quiero como tu digas… ¡que decisión tan ilusa! Perder orgullos y poderío, aceptar a otro en nuestras vidas, ¡va!. No va con nuestras formas y teorías, pero hacer lo que tú quieres como yo digo tampoco estaría mal, sería lo mismo. Amar y que me ames, compartir dos vidas, sin dejar de ser uno, sin perder tu chispa  o la mía… No es tan descabellado, aunque tema a la teoría.
Aceptar al otro, compartir más no aniquilar. Puede que tengas razón, acepto esta osadía.

Que me perdone mi Dios o que nos premie la vida.

miércoles, 4 de julio de 2012

Lo mató el gobierno

Lo mató el gobierno, fue su respuesta con gran resignación aparente y un dolor oculto que no lo dice, pero lo siente, SE SIENTE. Se ve en sus ojos, en su alma apagada y mutilada de esperanza. Ese México de hace 80 años, el que gracias a Dios y tantos que no bajaron la cabeza ante unos cuantos, no nos tocó vivir. 
Ese México lo sufrí en sus ojos, en su mirada distante y su voz baja, sólo compartió un recuerdo, sólo una sobremesa más, pero me dolió el alma.

“Lo mató el gobierno” esa frasecita me caló los huesos, no termina de entender “quién” era el gobierno, no tenía ni nombre, eran LOS POBRES y EL GOBIERNO. El gobierno manda, los pobres aceptan sin protestar o también “los mata el gobierno”. Ella platicaba que su tío defendió SUS TIERRAS ¡por eso lo mató el gobierno! Su papá salió corriendo, ahí dejó el arado y dejó el sustento, aún lo persiguieron, ella iba a buscarlo cuando supieron que al tío lo mató el gobierno, se encontraron todos; los hijos, el padre y el maldito gobierno, ya no los mataron, tampoco hubo pa´ seguir comiendo.
“Lo mató el gobierno” ¡a estas alturas, aquella niña de ya 82 años, no le queda claro que tenía derechos, ni quién era el gobierno! Le dije ¡abuelita! ¿cómo que lo mató el gobierno?
 Ya no dije más, ya ese era pasado, ya no iba a remover el dolor de aquel maldito gobierno. Creí que era pasado. Vivo un campo que es próspero, las tierras están con sus dueños, el gobierno apoya al que lucha para seguir creciendo, las familias tienen mucho más para comer, los hijos estudian y por lo tanto, creí que ¡el pueblo iba a defender al pueblo!
Otra vez ganó “el gobierno” y no tengo palabras, no te entiendo México… hay mucho dolor, hay desconcierto. Lloro por México, por el campo del que vive el pueblo, porque me quedé callada y no les recordé que “lo mató el gobierno”.
¿Cómo te educo México? ¿Cómo hago para abrir tus ojos, para que defiendas tus derechos? ¿Cómo te dignifico? ¡Cómo te hago saber que vales mucho, que no tengas miedo!
Fui a educación privada, aún sin tener dinero, a mi me enseñaron que no había impedimentos. No había ricos y pobres, había que luchar y conquistar los retos. A mi me enseñaron ¿Cómo le enseño a México?
Me duele el alma, no sé hasta cuándo seguirá doliendo. El llanto no ayuda, pero no puedo contenerlo. Hace falta el coraje para seguir luchando, para que el miedo no paralice, para no aceptar que a nuestros sueños “los mate el gobierno”.

miércoles, 6 de junio de 2012

...


No todo lo que se escribe es para publicarse… guardaré lo escrito y publicaré el recuerdo.

viernes, 11 de mayo de 2012

Amorosas crueldades

Gabriel Celaya lo enunció en algún momento y hoy lo cito porque no quiero hablar en propia voz, porque tal vez será más sencillo hablar de otros y sus afectos.
Cuando el decir es amplio y el actuar muy poco, Celaya lo detestó y nombró “amorosas crueldades” cuando el decir es nulo y el actuar muy poco… ¿cómo le nombraría?

Cuando te quedas en las crueldades, cuando no hay luz ni camino para dar un paso, para seguir luchando… entonces ¿Qué queda? ¿Entonces qué hacemos?

Cuando la resolución es NADA…terminó el intento.


viernes, 13 de abril de 2012

Él...

Él, el de los paladares exquisitos, el que no debe tomarse ni a prisa porque quema, ni lento porque se enfría… Él, de difícil venta y sofisticado saborear… Él, que alimentó mis versos y fortaleció mis tardes… Él, único pero más cruel vicio…Él, que poco a poco se apodera de mi y controla o detona mis ansiedades… Él, que se mezcla entre mi llanto o arranca carcajadas…Él, que me da templanza en invierno o primavera.

Él, de altura de montaña y una fuerza como mares… Él, que se ha vuelto parte de mis días y pago el precio de tenerle; porque perderle es error y creo es imposible…

Él, que se parece en algo a ti, pero que nunca te iguala ni sustituye… Él y yo, en espera de emprender nuevas noches de sobrevivencia y preguntas… Él, que me destruye de apoco, pero TÚ lo superas en todo, en t o d o.

Él, aunque… desearía hablar de ti.

sábado, 3 de marzo de 2012

Aprendí que...


Aprendí que un chingo es mucho más de mis límites. Que la vida nunca nos da lo que pedimos, pero siempre lo que buscamos. Aprendí que lo simple puede ser aún más complejo. Que decir mucho puede ser poco y el silencio guarda en él la grandeza del misterio. Que no se quiere más ni menos, sólo diferente. Que la libertad es la cárcel de uno mismo. Que uno mismo bien puede ser dos cuando se ama. Que los miedos nos limitan y la verdad nos hace libres.
Aprendí que…
No, no  he aprendido.

viernes, 17 de febrero de 2012

Sueños que se van…

No sabes si es por soñador o regalo de Dios, pero un día llega y dudas merecerlo. Pero poco a poco se afianza y lo ves tan tuyo que asumes que por fin es realidad, aunque en tu interior hay miedo, no dejas de pensar que se va a terminar, que lo verás esfumarse y no sabrás los por qués, sólo recuerdas que así es, todo se acaba, nada parece habitar el mundo real, nada que sea movido por tus sueños, nada que esperes con ansias, nada que valga parece verdad.

Nunca creí soltar lo que es tan mio, lo que tanto me costó encontrar, nunca me culpé tan fuerte por no querer arriesgar, aunque tampoco sé si lo correcto es aceptar y crear un paisaje de lo no real, de lo que se muere y revive por ratos o por azar. No lo sé, es mi mejor respuesta pero decidí poner final, tal vez por error, por miedo o porque mi alma reclama que enfrente a la vida que no la deje pasar, que afiance el amor, el dolor… el final. Un final es mejor que una duda, que mi constante pensar. Cuando hay duda no hay duda me dijo un alguien que “sin duda” enfrentó la vida y no la dejó pasar.

El dolor, la culpa y responsabilidad, serán mias, asumo que existan, de alguna forma lo busqué y sabía que lo iba a encontrar. El dolor aparece cuando la vida es cobarde y prefiere no arriesgar, o arriesgar poco o dejar las cosas pasar. Él dolor me corresponde, no hay duda, soy cobarde y lo dejé pasar, no supe afianzarlo, sólo aprendí a soñar.

¿Qué falta a mi vida? ¿qué debo aprender a enfrentar? Cada dolor trae llanto y el llanto soledad, pero al final se aprende, se vuelve sal y brinda sabor a la vida, nos enseña cómo caminar. Cuánto dolor, cuánto llanto, cuántos errores más habrá que cometer para dejar de soñar, para verte reir, para saber que aún estás.

Del dolor más grande, el menos comprensible porque yo fui quien lo vino a causar. El dolor que nos libera y nos  invita a arriesgar para no perder de nuevo, para no sólo esperar.
Seas tu o sea yo, los sueños son sueños y siempre se van.

sábado, 14 de enero de 2012

Otra vez...

Fui yo la primera en pensarlo, "otra vez" …las mismas señales, los mensajes obvios y mi no querer enfrentarlo. Preguntar y encontrar respuestas ambiguas, indefinidas y un todo está bien final, aunque el alma pidiera más, aunque supiera que esto era un final.

No quería, pensaba el “otra vez” y me negaba a hacerlo presente, quería luchar, hacerlo distinto, que no hubiera otras veces, pero estaba ahí y mi consciencia me obligaba a aceptarlo, me exigía no ser egoísta y soltar lo que no era ni será mio, lo que estaba matando por pretender no herir…

Llorar otra vez y volver a sentir, saber que se iba a quien tanto busqué, pero no supe tener. Dejar pasar y dejar ir, aquello que lejos de felicidad, encontró en mi un fin. No quería, no quiero y me revuelco en pensamientos, en querer volver y buscar lo que tanto quiero, pero  no es para mí.
No estaremos más, aunque estaremos, no será fácil, pero será mejor. No, no es otra vez, esta vez es distinta, esta vez soy yo quien decide y deja libre, en un acto de amor superior, de no necesitar poseer y querer el bien mayor. Tanto hubiera querido que fuera posible y evitar este dolor y las lágrimas contra mi, por ser yo quien diga no y deje pasar. Yo que tanto detesté los "actos de amor" y que asumí cobardes...yo, no sé si hoy lo soy.
Perdón a la vida por emboscarme y obligarme a vivir así, sin tí. Aunque quiera lo contrario, pero no encuentre lo mismo al verte, cuando logro que sea así. Del mayor acto de amor y no, has de saber que no es otra vez, es la primera y no es por mí.
No hay culpables, de haberlo no serías tú. Es mi vida que me obliga a andar sin ti, porque no genero lo que te hace feliz, porque no quiero verte morir. De tu libertad he de estar absorta cuando te vea por ahí. Odio pensar siquiera en otra que pueda tenerte al fin, no quiero, pero esta vez no es por mi.
Anda, bien, no pienses que es por ti, no es tu culpa, jamás lo pensé así. Son mis miedos, si así quieres, o mis ganas de un mundo feliz.
Asumo riesgos y responsabilidades, esta vez es por mi, pero soy victima y victimario, el dolor que quede en mi.

lunes, 9 de enero de 2012

Hay dias...

Hay días en que me cuestiono y otros que me condenan. La condena es a perderte, a dejarte pasar y no llegar al fin. Cuando el fin se visualiza, tiemblo, quiero regresar, busco abrigo pero no lo encuentro; tu sólo das la vuelta y me condenas a morir en mi incertidumbre, a cuestionarme en soledad…


Hay días… eso quiero pensar.

Ojalá que aún haya días y no sea esto un final.

sábado, 31 de diciembre de 2011

El Mejor

Sin planes y esperando nada, llegó todo. De la mejor manera; sin hacer cosa  a cambio, sólo aceptar que las cosas fueran. Sólo sabernos merecedores de que todo esto SEA.

Fuiste… no, ERES el mejor. Aún eres y no quiero que te vayas, aunque hoy la certeza de tu partida me pone nostálgica, puedo soltarte como todo aquello que ha concluido, que cumplió su cometido y superó las expectativas. Con dolor porque no quiero perder lo ya vivido, pero segura que sólo así algo nuevo llegará. Ya lo aprendimos, ya lo mostraste tú con tu grandeza.

Gracias, TEMO que mañana todo termine, pero hoy brindaré por lo que se vivió.

No te vayas…no te vayas sin dejarme contemplarte, sin mostrar nuevamente cada parte de ti, día a día, mes a mes…sonrisa con sonrisa, llanto con llanto… pero siempre ahí.  No quería creer que eras pasajero, que no soy tuya sino de lo nuevo, lo que venga y sea, pero que aún no puedo amar porque desconozco y no estoy SEGURA de querer vivir.

TE AMO a ti, con todo lo que eres, con todo lo que trajiste contigo y hoy simplemente se va. Otra vez a descubrir y otra vez a enamorar, así es siempre, nunca he conocido un final.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Ve nada más…

No hay mucho que decir cuando todo llena de asombro, cuando no fue planeado y simplemente te descubres a distancia, tras el tiempo, en un lugar privilegiado, sin prisas, sin miedos, sin nada y con todo lo que pueda hacer falta.

El asombro compartido, la respiración contenida y un pensamiento lleno de emociones sin respuesta, de sentimientos que no quieres contener pero que sabes no es mérito propio, están allí y son perfectos. Dones de la vida o del cielo, de todo, dones que se reciben cuando quieres darlos, cuando olvidas la razón y sin darte cuenta el corazón dicta sus letras y escribe los guiones…tu simplemente das vuelta a las horas y esperas con ansias el resto de la historia, quieres un amplio cuaderno, buscas espacios para seguir escribiendo. Amo tu visión con miras a futuro y al mismo tiempo tu sorpresa por lo que  vamos descubriendo.

Ve nada más a dónde hemos llegado, ve nada más lo que siento, ve nada más lo que falta, lo que ha sido y está siendo.
Ve nada más… tu respiración contenida y sin respuestas.

domingo, 23 de octubre de 2011

A Bécquer...

Sr. Gustavo Adolfo, cuanta razón tenía, como amé sus perfectos versos y cómo busco hoy los no rimados. Ud supo enunciar que la verdad no era almacenada y entonces bastó el silencio.

Después alguien dijo que sólo se escribe lo que ya puede ser olvidado y hoy, hoy yo no escribo más versos, será que mi vida es presente con ánimos de futuro o que simplemente la “prosa mala” no puede ser compartida.

Siempre esperé mis fallidos textos, aquellos que no lograran plasmar lo sentido, pero siempre había algo que inundaba mi alma y me daba por bien servida, que me hacía saber que eso era lo que buscaba. Odiaba esa situación, no quería más buenos versos, que aunque la RAE encontrara errores, para mi eran perfectos y eso no buscaba mi alma.

Amo estos últimos textos, estos donde me siento a plasmar lo que he sentido y no dicen nada, estos que son tan vacíos y que segura estoy que Bécquer entendería el por qué y enmarcaría sin pensarlo.

 De esos momentos insignificantes que dieron sinsentido a esto que escribo, no intentaré más por escribirlos, aún están vivos y la vida no puede ser minimizada a palabras.

De encuentros casuales,  celos indiscretos, lágrimas incontenibles o la fuerza reprimida, dejaremos a otros que lo escriban, que narren lo no sentido y vivan de poesía.

Esta es mi mejor renuncia, la que yo no había pedido y hoy tanto disfruto.

Adios y bienvenido.

sábado, 24 de septiembre de 2011

...del desatino en las palabras

Mientras muchos elogian mis palabras, yo, insatisfecha y consciente de lo que esto significa, sonrío con un sentimiento extraño que trunca mi felicidad. Sé que no era el objetivo, que no busqué nunca un premio de literatura ni el reconocimiento de mis escritos. Que el resultado esperado es todo lo contrario, que sólo espío mi corazón de vez en cuando para saber qué siente o “si siente”.

Revisando el blog, descubro distintas etapas; la expresión de una idea, la búsqueda de respuestas, la narración de un momento, el deseo de sentimientos, el dolor y nada más… no hay más testimonios por escrito, el amor no se escribe. No por lo menos en su momento, se escribe el desamor y muchas veces con mayor fuerza, pero ya no es, sólo por eso se escribe.
Por eso hoy celebro el desatino de mis palabras, no ha habido nada bueno en lo últimamente escriño, no dicen nada, conozco el fondo y lo que quisiera plasmar, pero nada queda, todos son intentos vanos. Esto me da esperanza, me da señales y me cuestiona. Mi impaciencia de escribir lo indescriptible me provoca una sonrisa, como quien entiende todo y se burla de sí misma.
La palabra desatinada es y será para mí el mayor logro, aunque no lo lean, aunque no transmita nada y se quede ahí, en el olvido, como la vergüenza literaria de un triunfo compartido. Sólo eso.
Hoy quisiera leer las obras no publicadas, las menos vendidas, las que nunca dijeron nada, tal vez esas hoy me digan más y tomen sentido en el sin sentido del desatino.
No diré más.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Sin unicornio, sin título…

No puedo escribir lo que quisiera, pero de poder hacerlo sería muy bueno. Sería profundo, sería tranquilo y estaría en calma. Tú calma, la misma que llenaría de impaciencia al lector, pero lo mantendría atento.
Podría leerse una sonrisa franca y segura de quien sabe  está concediendo un premio. Tendría implícita la casualidad provocada con un aire de dominio.
Si yo pudiera escribir esto, sería… inspirador. Aunque quien lo leyera lo tacharía de ilusorio, de guión para una de tantas comedias o canciones románticas, esas dónde al cruzar la calle ellos se encuentran e inicia la historia…
Pero no, no hay forma, no están presenten las congruencias gramaticales cuando lo casual e inesperado se impone a la planeación de un mundo de normas. Por eso hoy no escribo, las clases literarias no dictan casualidades, sólo hablan de normas, de reglas, de acentos, puntos y comas… hablan de todo, pero nunca hablarían de tí.